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La ecualización es una herramienta descuidada con frecuencia en la masterización, especialmente con la obsesión por el volumen, a pesar de que, el timbre de una pista puede tener tanto impacto sobre la percepción del volumen como su máximo nivel de pico. En general, y sobre todo ahora en software, tenemos acceso a una variedad de tratamientos de ecualización mucho mayor que hace 10 años. Hay ecualizaciones de fase lineal, paramétricos, de tipo shelving e incluso basados en muestreo. Cualquier ecualizador paramétrico de alta gama puede servir. Para que conste, la gran diferencia con los ecualizadores de masterización es que disponen de controles por pasos (para recuperar más fácilmente los valores) en lugar de potenciómetros continuamente variables, y controles separados para los canales izquierdo y derecho. Se debe intentar familiarizarse con el ecualizador que se está trabajando y experimentar con diferentes modelos para obtener los mejores resultados. Con un CD de referencia adecuado, se empieza a identificar las anomalías en el sonido de las pistas. El software de análisis FFT también puede ayudar, especialmente a la hora de detectar y evaluar armónicos. 
Se debe tener en cuenta que nuestros oídos se acomodan rápidamente a las cualidades tonales de lo que están escuchando, por lo que es fácil perder la perspectiva de lo que se haya conseguido. El resultado se debe escuchar con procesamiento (bypass) y contrastar con el material de referencia y familiarizarse con el sonido de la sala y monitores
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